lunes, 24 de agosto de 2015

Acciones inductivas de SUNAT, legalidad y fallos del Tribunal Fiscal

Columna “Derecho & Empresa”

ESQUELAS INDUCTIVAS Y MULTAS POR NO EXHIBICION (HIPOCRESIA EXTREMA)

Daniel Montes Delgado (*)

El Tribunal Fiscal (TF) sigue resolviendo los reclamos interpuestos por los contribuyentes contra las resoluciones de multa emitidas por SUNAT, en los casos en que esas multas obedecen a la negativa de los contribuyentes a exhibir o presentar toda su documentación contable, requerida mediante las famosas esquelas inductivas, que pretenden no ser acciones de fiscalización pero que en el práctica funcionan como tales, pero sin garantía alguna de respeto al contribuyente de sus derechos al debido procedimiento, a la defensa y a la prueba.

En buena cuenta, el TF sigue haciendo la vista gorda con el atropello a los contribuyentes, como si en verdad estas “acciones inductivas” solo fueran una revisión o verificación del cumplimiento de obligaciones formales como el llenado de libros, referidas a inconsistencias siempre alegadas por SUNAT pero nunca señaladas concretamente, precisamente porque no existen, sino que son el pretexto para citar al contribuyente para ser presionado con suposiciones acerca de lo que los verificadores piensan que debería pagar para que lo dejen en paz.

Es difícil de creer que los vocales del TF no se hayan interesado en conocer en verdad cómo funcionan estas acciones inductivas, de modo que la ignorancia sobre estos hechos no puede justificar sus resoluciones reiteradas defendiendo lo indefendible. Se limita ahora el TF (ver RTF 06327-5-2015 como ejemplo) a señalar que tratándose de meras acciones inductivas tendientes a subsanación de omisiones y/o inconsistencias del contribuyente, SUNAT está facultada a requerir lo que le parezca sin ceñirse al procedimiento de fiscalización, por lo que no se vulneran los derechos de los contribuyentes.

¿Qué decía hasta hace poco el mismo TF (ver RTF 05587-5-2014 como ejemplo)? Pues que la facultad de fiscalización es discrecional y SUNAT está facultada a requerir documentos, bastando que la esquela detalle los documentos que deben ser presentados. La única diferencia es que ahora se hace referencia a las supuestas omisiones o inconsistencias, pero el mensaje es el mismo: la administración puede usar sus facultades como quiera, sin necesidad de usar el procedimiento que se supone se dictó para regular esas facultades y proteger de paso los derechos de los contribuyentes (reglamento de fiscalización).

¿Qué dice el TF sobre el argumento de que la Norma IV del Código Tributario exige que por norma con rango de ley se regulen los procedimientos administrativos que puedan afectar los derechos de los contribuyentes, pero a pesar de ello ni al Congreso, ni al MEF ni a la SUNAT les interesa regular estas mal usadas acciones inductivas? Pues no dice nada.

¿Qué dice el TF sobre el argumento de que en realidad las esquelas inductivas no se diferencian en nada de los requerimientos de fiscalización que debieran regularse por el procedimiento? Pues tampoco dice nada, haciendo lo mismo que SUNAT, que es ignorar siempre que puede al bendito reglamento, que por supuesto nunca le hizo gracia a la administración y hace como si no existiera cada que puede. Basta con advertir que en la propia página web de SUNAT no aparece por ningún lado el susodicho reglamento de fiscalización, siendo una norma tan importante, mientras que sí aparecen infinidad de normas y regulaciones menos relevantes.

¿Qué dice el TF sobre el hecho de que las famosas esquelas inductivas acusan inconsistencias pero nunca señalan una sola de ellas en concreto? Pues tampoco dice nada, pese a que esto afecta el derecho de defensa de los contribuyentes, que son citados a defenderse de no saben qué cosa, siendo que en realidad la cita es para que el verificador se invente una excusa para empezar la presión por rectificar y pagar lo que sea.

¿No sabe nada de esto el TF? Difícil de creer. Lo que es más fácil de comprender es que un órgano que se supone debe ser independiente se someta a consideraciones de índole recaudatoria por encima de la legalidad y los derechos que está llamado a defender, solo por apoyar un esquema tributario basado en la tergiversación de las normas hasta límites reprobables. Entendible, pero nunca justificable.

(*) Abogado PUCP, MBA Centrum Católica. Montes Delgado – Abogados SAC.

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